martes, 5 de abril de 2016

EL ARTE CLÁSICO
  • El término clásico deriva del adjetivo latino classicus: “perteneciente a una clase”, que hacía referencia frecuentemente a las clases superiores o al carácter de calidad de éstas respecto a las inferiores. De aquí surge el sentido de “superioridad” del concepto, que llegó a alcanzar una interpretación histórica al ser considerado como clásico (superior) todo lo perteneciente a la cultura griega y romana. A principios del siglo XIX el término alcanzó un significado estadístico por contraposición con lo romántico; como clásico  se reconocía la naturaleza mesurada, contenida, equilibrada y ordenada de lo grecolatino. Desde el punto de vista de nuestra disciplina, el Arte Clásico se interpreta como el conjunto de formas artísticas que se mezclan a partir de las diversas influencias de una sociedad humanista como la griega y tienen su continuidad práctica en el mundo romano. Se desarrolla durante el primer milenio aC. y hasta la primera mitad  del primero dC., como expresión  plástica de las civilizaciones griega y romana. Y supone, en primer lugar, un desplazamiento de los centros culturales hacia el Mediterráneo: Atenas y Roma, así como también la constelación de un nuevo espíritu ideológico más cercano a lo positivo, al hombre y la razón. 
  • Su  espontaneidad  y su  validez, recogiéndolas y  re planteándolas desde el antropomorfismo y su  marco social: la polis, los sistemas de gobierno  de estas y una religión menos dogmática y más libre. En Grecia, el arte fue entendido como una habilidad (techné) más. No se trata de un arte anónimo, pero el artista es considerado como un  oficial artesano, con la sola excepción de los grandes creadores: Fidias, Zeuxis…, que participan también de la vida política. No es tampoco un arte autóctono y presenta unos precedentes geográficos indiscutibles en las culturas pre helénicas.  
  • El símbolo de identidad de esta cultura son los ídolos de mármol o alabastro, representaciones humanas (generalmente femeninas)  de enorme simplicidad  y esquematismo, y por ello  muy  valorados por el arte del s. XX. Conocemos mal la evolución y el propósito de estas figuras. Las que tienen forma de violín parecen corresponder  a un momento temprano, identificándose con  representaciones de divinidades: de la fecundidad  o protectora de los muertos, o  simplemente con exvotos dedicados a dioses asociados con el sol o la regeneración de la vida. Algo más tardías son las figuras de instrumentistas (de ambos sexos): tañedor de  lira, flautista de Keros…, realizadas con una sencillez de extraordinaria modernidad, que representarían escenas cotidianas –tal vez el acompañamiento musical de los rituales fúnebres y podrían tener una ascendencia siria. 
 
 




 


https://www.youtube.com/watch?v=kJVnsQXCr5A

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